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sábado, 31 de enero de 2015

Ella

Sola. Ella se siente sola. Incluso cuando está en casa y están todos dentro. Siente un triste pensamiento que le oprime el corazón. Está arrepentida pero por otra parte y por como se siente ahora misma lo volvería a hacer. El dolor es su único antídoto. Ella misma sabe que así no solucionará nada y que es peor pero continua haciéndolo. Debería de ser un año para recordar, un año mágico de bonitos recuerdos pero los malos cobran más peso y son aquellos que atenazan su corazón. Su desprecio hacia si misma no tiene limites y poco a poco se va autodestruyendo.

No sabe como cambiar. No quiere asustar a nadie pero ha vuelto a recaer en aquello que años atrás comenzó. Las heridas no están físicamente, se encuentran en el alma, y a veces las lágrimas se agotan. A veces nada es suficiente y en un momento es capaz de acabar con todo. Esta autodestrucción le hace daño y más cuando es algo que lleva en silencio, lo oculta, no quiere más problemas porque ya hay suficientes. No sabe de que forma pedir ayuda cuando nadie ha pasado por lo que ella ha pasado de la misma forma e intensidad, las personas se pueden hacer una minima idea pero no llegan a acercarse a la realidad. No sabe como cerrar esa persiana y sellarla para siempre. No le gusta pensar así porque en el fondo ella sabe que vale y que tiene muchas virtudes aparte de defectos.


Pero está sola y nadie la va a entender nunca…



Su relación sentimental a veces está en una cuerda floja. Todo está bien cuando se ven pero nunca cuando se alejan, esas semanas son un verdadero tormento, porque incrementa este dolor. Además sigue pensando que es un segundo plato, que parece que es suficiente con una vez al mes y que hay otras cosas más importantes. Durante esas semanas de distancia y soledad no se siente importante, porque nunca se ha sentido importante, siempre ha sido aquella con buen sentido de humor y que sabe escuchar y ya está. No sabe ya lo que hacer porque cada error que tiene a él le duele y vuelven a discutir y a estar mal. Ella no sabe como explicarle que quiere y necesita una relación normal, sana y buena pero el pasado abre sus puertas y ahí es donde comienza el infierno. Si ambos se sienten mal ¿Cómo van a avanzar?, no se comprenden, y tampoco hacen nada por cambiarlo. Solo se hacen daño, lloran y piden perdón. 

Pero algún día no bastará…

jueves, 8 de enero de 2015

Buscando a mis musas, limpiándole el polvo...

Carmín. Un poco más de carmín solo le quedaba eso... 


Una sonrisa le devolvió el espejo. Estaba espléndida parecía una humana más del montón. Qué bueno fue aquello de seguir el mismo patrón de una chica de calle, corriente, sin aficiones ni aspiraciones nada más que beber hasta que el cuerpo aguantara y utilizarlo para una buena causa. Volvió a contemplarse en el espejo con cierto egocentrismo y superioridad. 

Ese ceñido vestido negro iba a juego con su alma. Sus curvas eran igual de peligrosas que sus intenciones. El diablo nunca se había apropiado de un cuerpo más bello y deleitable. 

(....)

- Hola belleza. - ese saludo lo había escuchado hasta la saciedad durante toda la noche. Tesa giró su inescrutable rostro y le observó de arriba a abajo mientras se llevaba el dedo índice a sus labios lentamente. - ¿Qué quieres? - el susodicho compuso su mejor sonrisa de fanfarrón y se relamió los dedos a la par que se aproximaba y el olor a dulce lo envolvió como si se tratase de un caramelo. - Mmmmm. - aspiró del aroma de Tesa, ese almizcle comenzaba a aturdirlo. - Espero que tu cuerpo esté igual de delicioso que el perfume que llevas, bombón. 

Tesa lo observó detrás de sus espesas pestañas con curiosidad como si fuese un juguete nuevo. - Soy mucho más que eso - puntualizó haciendo que resonaran sus palabras muy cerca de su oído para posteriormente llevar una mano a su pecho. - ¿Quieres jugar a un juego? -  el chico no tardó ni una milésima de segundo en afirmar con efusividad. - Sígueme. - su voz cambió totalmente. Era tan fría como dos carámbanos de hielo pero su sonrisa mostraba todo lo contrario, el veneno lo escondía en las apariencias. El chico parpadeó un momento confuso, no se podía creer que se la hubiese ganado tan rápidamente... 

Y la siguió y fue la peor decisión tomada de su vida.


- ¿ Cómo te llamas? - preguntó en una especie de ronroneo Tesa que le había llevado hacia una habitación. En la oscuridad detectó que el temor afloraba en sus cuerdas vocales al responderle. - Eh.... Thomas.

El demonio lo miró con desprecio y repugnancia. Un mundano más... Qué fácil era engatusarlos. 

- Hoy es tu día de suerte Thomas - y en ese preciso momento el chico supo que delante de él no se encontraba la chica de sonrisa sensual y provocativa. El miedo se adueñó de su corazón y el frío caló todos sus huesos, la voz que acababa de escuchar no se identificaba con un registro humano. 

Rápido. Como muere una vela encendida por el viento. Rápido como un afilado cuchillo. 

Así acabó la vida de Thomas.